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miércoles, 16 de septiembre de 2009

Ley de radiodifusión – la oportunidad perdida


Durante este año hemos analizado el proyecto de ley anterior y la implicancia en los números del mercado local (ver) y también el año anterior analizábamos porqué debería dejarse competir a todos (Ver). Creemos a la luz de los cambios en el anteproyecto que circula por estas horas que no incluir a las telefónicas será un error y una oportunidad perdida. No sin límites, pero si queremos que los clientes o usuarios del servicio reciban un mejor trato y más oportunidades esta será la única opción.


En gobiernos como los de Chile, las telecomunicaciones no se conciben sin la inclusión de la TV paga, de hecho la Subtel, uno de los organismos más transparentes en cuanto a información que hemos analizado, lo incluye dentro de su ámbito. Es muy interesante analizar el mercado chileno a la luz de la apertura a que todos compitan y aquí sólo nos interesa destacar la política sectorial que reza en su sitio este organismo:

“El Gobierno está ejecutando la política sectorial sobre la base de tres ejes fundamentales:

a. Obtener mayores niveles de igualdad en el acceso a los servicios avanzados de telecomunicaciones, favoreciendo la equidad. Esto implica masificar el acceso a las redes y servicios mediante la implementación de una política de acceso universal.

b. Incentivar a los mercados de telecomunicaciones para que alcancen el máximo desarrollo, estimulando la competitividad del país.


c. Velar en todo momento porque los derechos de los ciudadanos, sea en su calidad de tales o como consumidores de servicios de telecomunicaciones, se respeten y estén en el centro del funcionamiento de la industria, favoreciendo con ello la protección social.


La política sectorial se despliega en un determinado contexto tecnológico y de mercado, por lo que naturalmente tiene un componente dinámico. En lo central, se procura que el mercado pueda desplegarse hacia su máximo potencial competitivo, procurando evitar la introducción de distorsiones, mientras complementariamente el Estado introduce los incentivos económicos (por la vía de subsidios) para la extensión de la cobertura hacia sectores de menor rentabilidad privada.

El Gobierno ha definido como instrumento central la consolidación de un modelo de competencia entre redes que se sustenta en la convergencia tecnológica. El disponer de diversos operadores, con capacidad de ofrecer servicios en toda la gama de prestaciones que el mercado demanda, con la mayor superposición de redes constituye el objetivo último de lo anterior. El desarrollo tecnológico, especialmente sustentado en la posibilidad de ofrecer servicios competitivos sobre redes diversas (cobre, cable coaxial, tecnologías inalámbricas) y la consolidación del empaquetamiento como forma de provisión de los servicios, ha derivado en el incremento de la competencia sectorial con un potencial futuro importante en ese sentido.

El modelo de regulación sectorial que se procura consolidar requiere que los distintos operadores puedan tener la posibilidad real de ofrecer toda la gama de prestaciones, en los distintos mercados geográficos. En ese sentido, estamos transitando desde una lógica en la cual los mercados estaban definidos y segmentados por la prestación de servicios rígidamente definidos, hacia un único mercado de conectividad y servicios convergentes provistos a partir de dicha condición.”

Es importante que en su enfoque busca la competencia mediante la convergencia. Si esto es el objetivo a nivel local, no destruir a un grupo, creemos que una solución es permitir a las telefónicas ingresar a mercados donde sólo este grupo que tiene la mayoría (50% del mercado de cable) brinda servicios para que compitan y evitar el monopolio actual. Generalmente esto se da en grandes urbes como Capital, Mar del Plata, etc. donde si bien pueden acceder a DirecTV no es posible para todos por el costo del servicio. El ingreso de un operador nuevo que pueda ofrecer los tres servicios sin duda mejorará la oferta de productos y el nivel de precios, beneficiando en última instancia a los usuarios. Nadie puede estar en contra de que empresas compitan por un cliente. No hacemos mención a las compañías de TV paga porque ellas hoy podrían dar los tres servicios como lo está haciendo Telecentro.

En las localidades más chicas, la historia es diferente porque muchas veces pequeñas empresas o cooperativas son las que brindan el servicio y ante la entrada de un grande, sea del mundo que sea, destruirá el mercado y se quedaría con todo. Por eso, se podría fijar un tiempo limitado para que puedan desarrollar sus redes hacia el triple play, tiempo en el cual las demás empresas puedan entrar a competir. Pero dado que muchas de ellas son la única opción que tienen los habitantes se debería vigilar que el costo y el servicio no sea diferente que al brindado en las grandes ciudades, ya que sino el cliente será un rehén por un monopolio legal.
Un mercado a comparar es el de accesos a Internet, que desregulado, hoy permite que todas las empresas compitan, inclusive las de telefonía móvil por captar más y más clientes.

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